
El
Objetivo
Es un método alternativo de resolución
de disputas que tiene como característica, enfatizar la no-violencia,
la cooperación y el progresivo aumento de las capacidades personales
para interactuar con otros en la vida cotidiana, así como fomentar
la mediación, hasta el desplazamiento de la capacidad de decidir
la disputa hacia el árbitro.
Todo arbitraje tiene su origen en la voluntad de las partes, que mediante
la conclusión de un denominado convenio arbitral, confían la
solución del litigio a un tercero imparcial elegido, directa e indirectamente, por ellas mismas. Este convenio arbitral tiene por
objeto, pues, el establecimiento de un medio de arreglo de diferencias
jurídicas. Consecuencia del mismo serán la sumisión
de la controversia a un órgano no judicial, la conclusión
de una relación contractual con éste y la aceptación
por las partes de la decisión obligatoria a través del
cual se pone fin a la controversia.
De tal manera que las partes pueden convenir en someter a arbitraje
cualquier controversia que pudiera surgir en el futuro entre ellas como
consecuencia de un contrato u otra relación jurídica identificada,
o las controversias ya existentes, (queda excluido el derecho público
y penal).
Mediante la figura del convenio arbitral, las partes pueden someter
a arbitraje tanto controversias presentes como futuras, evitando así
la
vía judicial.